jueves, 27 de diciembre de 2007

Balanceando.


Esta es la época en que todos hacen balances. Las empresas empiezan a calcular cómo les fue el año 2007, empiezan con los inventarios para saber cuánto salió, cuanto ganaron y cuanto (les) robaron. Algunos negocios, ante la evidencia de los hechos, se incendian por autocombustión o por ayuda de algún voluntario (mientras no sea de bomberos, todo bien), mientras otro, ante éxito del año, reparten jugosos premios para mantener a los trabajadores felices (por lo que me han contado).
Los noticieros, que durante diciembre dedicaban el 50% del noticiero a la final del fútbol chileno, y el otro 50% a las compras navideñas (léase: el regalo favorito para el hijo, la novedad del año, cuánto cuesta una bicicleta en un local y cuánto en la cuadra siguiente, consejos para no comprar juguetes con tolueno, etc. etc. etc), a partir de 25 de diciembre empiezan con el "resumen de lo acontecido en el año". Usualmente tienen un corte bastante fatalista: el terremoto en el norte, sus réplicas, los femicidios, los incendios en Hollywood, la huelga de guionistas en EEUU, el caso de la niñita perdida en Portugal, la muerte de Pavarotti, algún temporal, tifón, inundación o tornado, el alza de la bencina y de la luz, el IPC que se fue a las nubes, el desplome del dólar, el barco que se hundió en la Antártica, los accidentes carreteros. A estas alturas a uno sólo le queda preguntarse cómo es que estamos vivos aun.

En las oficinas se arman las celebraciones de fin de año, que algunas veces son en restaurantes (ya sabemos que en el Don Carlos no serán este año) y otras veces son cócteles en las oficinas. Con cola de mono y canapés con mayonesa. Da lo mismo qué más. SIEMPRE tienen mayonesa. Y ante los silencios incómodos que se crean entre superiores y subalternos aparecen las preguntas del tipo "bueno, y cómo estuvo el año?" Eso vendría a ser un balance obligado, con resultados positivos obligados. Porque uno no le va a decir al jefe: "mire, ahí nomás porque gano una miseria".

Entonces, a estas alturas del año, y ante la avalancha de balances que nos inunda, uno como que se contagia, se pone melancólico y le da por analizar cómo estuvo el año en lo personal, análisis que es mejor si se acompaña con un mango sour o con un buen vaso de whisky, o mejor aún, con bourbon.


Claramente hacer un análisis de cómo estuvo el año no es una propuesta original. Porque eso lo hace todo el mundo.
Es por eso que propongo hacer entonces un análisis de lo que no pasó (o no nos pasó) este año 2007. Qué cosas no hicimos, que sucesos no acaecieron. No hablemos de metas porque un balance respecto a metas no cumplidas solo lleva a la frustración, y esa no es la idea. Claro, porque si después tenemos que andar llamado al Fono de Asistencia al Suicida, no tiene ninguna gracia. Y de hecho, eso significaría que esta es una mala propuesta.
Comencemos entonces....


Este año no fui a Isla de Pascua: así que el próximo año me toca no ir a Brasil.

Este año no comí langosta: bueno, faltan 5 días para que termine el año pero seamos sinceros, si no comí langosta en 11 meses y 26 días, dudo que lo logre en 5 días. De todas maneras comí camarones, que igual son ricos.

Este año no leí ningún libro de García Márquez: todos los años leía o releía algún libro de él, por la simple nostalgia de releer al autor con el cual me encanté del realismo mágico. Claro, después llegó la Isabel Allende y echó a perder todo. Pero volvía a García Marquez para entender que no estaba todo perdido. Este año no lo hice...

Este año no me compré zapatillas: en realidad no era necesario. Pero me compré zapatos (no confesaré cuantos)

Este año no hicimos camping: la verdad es que el año anterior tampoco, pero este año habría sido especialmente difícil hacerlo con la ñiñita a cuestas. Bueno, y el anterior con panza tambien. En fin. A ver si el próximo año o el siguiente, quien sabe.


Este año no fui a ver a Bosé: lo peor es que me dejó con los crespos hechos, porque tenía entradas justo para el concierto que suspendió. JUSTO. El 2008 si que lo veo. Tampoco fui a ver a Calamaro, pero es que entre Soda, Bosé frustrado, y los cumpleaños de fin de año las finanzas clamaban un minuto de tranquilidad.

Durante el 2007 no ví a la Susana ni a Felipe: unos amigos que me los encuentro siempre en todas partes. Este año no los vi. Puede ser porque me pasé los tres primeros meses del año con postnatal, y después ellos se encerraron a estudiar el Grado, no lo sé. A ver si el 2008 los veo por ahí.


Este año no hice tortas: siempre he hecho tortas de panqueques o de milhojas, como regalo o para agasajar a alguien (o a mi estómago). Pero como mi mamá se puso a hacer tortas, y la niñita me roba un poco de tiempo, no hice tortas este año. Muy mal hecho. El 2008 me resarzo.


Este año no se inventó el teletransportador: si fuera tan millonaria como el abuelo de Paris Hilton, gastaría mi dinero en el desarrollo de un teletransportador. Pero no lo tengo, así que sigo esperando que algún filántropo se raje.


Este año tampoco fue el año del "esperanto": cuando chica mi mamá nos regalaba las revistas de Petete, un pato español que tenía varios amigos (uno de ellos era Hijitus, quién se acuerda?) Bueno, en las páginas centrales de la revista aparecía un listado con palabras y su traducción a distintos idiomas, entre los que estaba el esperanto. No sé de qué me sirvió saber que "manzana" se decía "pomo". Este año tampoco se adoptó el esperanto como idioma universal.



Este año no me teñí el pelo negro o rubio: es que en realidad esos colores no me quedan bien ; por eso no lo hice.


Este año no me hice un tatuaje: ya tengo uno, que cumplirá 8 años, así que para qué más. Estoy felizo con el que tengo.



Este año no bajaron los precios de los pasajes a Juan Fernández: siempre quedará la esperanza de que para ir a Isla Juan Fernández no sea necesario pedir un hipotecario. Claro, no es fácil comer langosta a vil precio el kilo si el pasaje te costó 500 lucas. O sea, si uno saca la proporción, es la langosta más cara del mundo....


¿Cuál es su balance?


9 comentarios:

Ale dijo...

Interesante el antebalance... ¿o desbalance?

El mío sería:
Este año no hice la tesis. No sé si la haré el próximo, aunque me pesa y me pena cada cierto tiempo.
Este año no viajé al norte, aunque me habría gustado.
Este año no metí los pies en el mar ni una sola vez. Eso es terrible.
Este año tampoco me fui de camping, aunque tuve la intención varias veces. O sea que se podría decir que no me fui de camping unas tres veces.
El 2007 no me dio amigdalitis.
Gran cosa, porque me sacaron las amígdalas hace 4 años.
Tampoco apendicitis. Y eso que el apéndice sí lo tengo aún.
Tampoco sufrí de inundaciones, goteras, aluviones o desastres naturales. Los únicos desastres los hacía mi perrita Wanda; pero eso sí sucedió, así que queda fuera del antibalance.
En el 2007 no me cambié de casa.
Tampoco me cambié de nombre y/o apellido.
No cometí crímenes ni delitos, ni me sacaron partes por estacionarme todos los días sobre la línea amarilla. Espero no tener que contarles en los próximos cuatro días que esto sucedió.
Este año no vi la aurora boreal.
Tampoco vi la aurora austral.

En fin, hubo muchas cosas que no pasaron, que no hice y que no vi, pero me alegro más por las que sí pasaron... feliz 2008.

Feliz último jueves del 1007 a todos.

Ale dijo...

digo... 2007...
Me salté mil años, no más

montt (el que no dibuja ni palitos) dijo...

Me tinca la propuesta, aunque me molesta esto de la autorreferencia y autoexposición. Pero vamos.

Aunque este año contraje matrimonio, me gané un par de timbres en el pasaporte, volví a leer novelas para dejarlas otra vez y estoy cumpliendo el sueño de miles de campesinos chapines, nicas y salvadoreños, me aventuro al balance.

Aún no me atrevo a sobrepasar concientemente el límite de velocidad en carreteras.

No fui a Alaska ni Groenlandia, pero sí vi un par de glaciares y monumentos naturales patagónicos.

No sufrí de grandes desastres domésticos, aunque sí (y mucho) con las chuletas nocturnas cargadas a ajo y sofrito del vecino.

No metí un gol con público como para hacer un PatoYáñez.

No salí en la tele ni en la radio ni en el periódico (¡y lo he hecho, los tres!).

No me enfermé ni caí en cana. A estas alturas ya no creo que caiga, me tendrían que meter, más aún si señalizo hasta en caminos de tierra rurales.

El que no aporta dijo...

Va un cuasi balance. Seguro se me quedan cosas fuera.

-No vi programas de farándula (pero lo suplí informándome de todo lo que pasó en LUN).

-No renuncié. Aunque varias veces tuve ganas, decidí que los beneficios son mayores que los puntos en contra. Sobre todo las vacaciones.

-No me compré todo lo que quería. (Ni nunca lo voy a hacer, dado el abismo que existe entre lo que quiero y lo que puedo).

-No me sacaron ni un solo parte. Ni choqué. Un año automovilístico tranquilo.

-No bailé con escándalo el Pavo Real. Sólo uno que otro movimiento pélvico aislado, sin mayor aspaviento.

-No pesqué todo lo que hubiera querido.

-No teñí de rosado el Mont Blanc.

-No doné para la Teletón.

-No me cambié el nick de Messenger, salvo para conseguir que alguien me trajera encargos del extranjero.

-No pegué la repisa de la ducha, que cayó bajo el peso de champúes, exfoliantes y un largo etcétera de ungüentos.

-No fumé. Ya va un año y casi 3 meses de abstinencia absoluta.

-No planté un árbol.

-No me parapeté, desaprovechando una inmejorable oportunidad que tuve.

-No comí lomo de cordero a las tres pimientas, ensalada del campo refrescada en una tormenta de menta ni paralelepípedo de queso de cabra marinado al aceite extra virgen de oliva con tomillo, tomate confit, prosciutto de jabalí, con salsa de olivo y hoja del campo.

-No saqué tantas fotos como hubiera querido. Y no saqué pocas.

-No compré la ultimate ladder, el nicer dicer, la table mate ni ningún otro producto llame ya.

Por otra parte, el balance definitivamente sería incompleto si no agrego algunas cosas que sí hice o me pasaron, aunque eso salga de lo propuesto por la anfitriona. A saber:

-Fui papá. La baba corre a raudales.

-Empecé mi blog. Con bajos, fosas abisales y algún punto alto, ha sido una buena terapia. Y me compré el puntocom.

-Nació CandyFunto. Que va creciendo cada día más.

LA dijo...

Lo que es yo, durante este 2007 no hice muchas cosas. Para decir la verdad, sí hice bien pocas, así que era de esperar.
* No me bañé en pelota en un lago, río o mar. Siempre me ha gustado, por la sensación de libertad, pero esta vez no lo hice.
* No comí ratón. El otro día leí que son el boom gastronómico en algún lado de Asia. Haber si el 2008 voy y me animo.
* No canté en un karaoke. En realidad nunca lo he hecho, y espero seguir así.
* No cometí atentados contra los derechos humanos. Al menos ninguna de las miles (¿millones?) de organizaciones que los defienden me lo ha hecho saber.
* No me lancé en paracaídas ni me caí de la cama.
* Tampoco hice un blog, por lo que tengo que aparecer con un mail para ingresar mis comentarios.
Un abrazo y/o beso de año nuevo, según corresponda al género.
LA

José Miguel dijo...

ESte año no tomé Pepto Bismol, no leí el Corán, no dejé de morderme la lengua y tampoco dejé de enojarme por ello.
No fui el responsable de un caos generalizado (que si no, según los periodistas no sería caos).
No fui tentado por la competencia, no me contrataron, pero tampoco fui vulnerado en mi fuero interno.
No comí langosta (ya llevo 34 años en la misma, mal).
No me tiré en parapente, cosa que lamento muchísimo, no me gané 120 millones en la tele.
No fui a ver en vivo a Gorillaz ni Eurythmics, no me sacaron un parte ni tuve que lidiar con un paco que quisiera hacerlo. No detuve a un ladrón en una calle del centro. No estrené una obra de teatro ni comí tallarines bontú.

El que no aporta dijo...

Un minuto de silencio por JM, un grande que se fue.

Ale dijo...

Que el Pulento lo tenga en su Santa Cancha.

Fran dijo...

Lamentamos esta pérdida i-rre-cu-pe-ra-ble.

Don Julio, los que te admiramos, te extrañaremos.

Gracias por la inspiración...