viernes, 13 de julio de 2007

Viernes


Odio los viernes. No es que odie los fines de semana, o deteste tener tiempo libre. Pero es que trabajar el viernes, al menos en la tarde, es lo más inoficioso que hay. He aquí algunas razones:


1.- A partir de las 3 de la tarde, todos los llamados que tengo que hacer fracasan con un "no, ya se retiró ya" o un envidiable "no, el sr. XX se retira temprano los viernes". Entonces la envidia nos corroe, porque sabemos que a pesar de que el 100% de las llamadas son un soberano fracaso, eso no significa que uno pueda irse a la casa.


2.- Todas las urgencias que tengo que resolver dependen de un alguien que ya no contesta el teléfono. A mayor urgencia del problema, más inubicable es el individuo. Total, toda la rabia que uno acumule se disipará en el transcurso del fin de semana, y el lunes, como si nada. Y uno ya ni se esforzará en hacerle saber al personaje en cuestión que el viernes dejó los dedos en el teléfono de tanto marcar para ubicarlo, que se mordió las uñas de todos los dedos, incluso las de los pies y que llenó el cuaderno con dibujitos ridículos, hechos al son de la insoportable música de espera de los teléfonos. No, para qué...


3.- Como una es una simple subordinada, los viernes a última hora, justo en el momento en que estamos poniéndonos las zapatillas de clavo para correr al hogar, al Jefecito se le instala a una en la oficina, y empieza a hacer un "recuento" de la semana, con los éxitos y fracasos a nivel lavoral, proponiendo metas para la semana siguiente. Horror. Y a esas alturas, un viernes a las seis de la tarde, cada minutos es eterno...


4.- Producto del cansanio semanal, la productividad baja considerablemente. No pocas veces me he encontrado mirando fijamente un punto de la pantalla del computador durante 5 minutos, con la inspiración reducida a su más mínima expresión, esperando que POR FAVOR el reloj se apure, solo por hoy.


5.- Los tacos de vuelta a casa son peores los viernes. El metro va más lleno que nunca. Las posibilidades de tener que dejar pasar tres o cuatro vagones de metro antes de lograr "embutirse" en uno aumenta considerablemente. Sin contar que si a una se le ocurre la genial idea de irse en micro, es todo peor. Sale mejor irse caminando.


6.- Uno lo único que quiere es relajarse. Salir a comer algo rico, ir al cine, tomarse un traguito, juntarse con amigos (si las lucas alcanzan, claro. Ese es OTRO problema), pero como uno a esas alturas está reventado, a duras penas alcanza a terminar de ver una película, y olvidémosnos de ver una que dure más de dos horas; cualquier reunión, celebración o lo que sea, duramos hasta las 12 de la noche, con suerte (cual Cenicienta) luego de lo cual corremos el riesgo de comernos a alguien a punta de bostezos, o quedarnos dormidos de pie mientra comemos....


Por eso prorongo trabajar los viernes hasta las 14 hrs. Ni un minuto más. Por ley. "La jornada laboral semanal tendrá un máximo de 45 horas. Con todo , los viernes no se podrán establecer jornadas laborales que duren hasta después de las 14 horas". Y con sanciones, miéchica, para el explotador que intente hace trabajar a sus pobres empleados después de ese horario....


2 comentarios:

Revista Burdel Abierto dijo...

cuenta conmigo pra terminar las jornadas laborales los viernes a las 14:00






slaudos

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exito y suerte con los viernes

Ale dijo...

hoy es viernes...
son las 17.30 hrs...
y la hora que queda se hace eeeteeeeeeeeeeernaaaaaaaaaa...

¡¡¡VIERNES MEDIO DÍA PARA TODOS!!!