jueves, 27 de diciembre de 2007

Balanceando.


Esta es la época en que todos hacen balances. Las empresas empiezan a calcular cómo les fue el año 2007, empiezan con los inventarios para saber cuánto salió, cuanto ganaron y cuanto (les) robaron. Algunos negocios, ante la evidencia de los hechos, se incendian por autocombustión o por ayuda de algún voluntario (mientras no sea de bomberos, todo bien), mientras otro, ante éxito del año, reparten jugosos premios para mantener a los trabajadores felices (por lo que me han contado).
Los noticieros, que durante diciembre dedicaban el 50% del noticiero a la final del fútbol chileno, y el otro 50% a las compras navideñas (léase: el regalo favorito para el hijo, la novedad del año, cuánto cuesta una bicicleta en un local y cuánto en la cuadra siguiente, consejos para no comprar juguetes con tolueno, etc. etc. etc), a partir de 25 de diciembre empiezan con el "resumen de lo acontecido en el año". Usualmente tienen un corte bastante fatalista: el terremoto en el norte, sus réplicas, los femicidios, los incendios en Hollywood, la huelga de guionistas en EEUU, el caso de la niñita perdida en Portugal, la muerte de Pavarotti, algún temporal, tifón, inundación o tornado, el alza de la bencina y de la luz, el IPC que se fue a las nubes, el desplome del dólar, el barco que se hundió en la Antártica, los accidentes carreteros. A estas alturas a uno sólo le queda preguntarse cómo es que estamos vivos aun.

En las oficinas se arman las celebraciones de fin de año, que algunas veces son en restaurantes (ya sabemos que en el Don Carlos no serán este año) y otras veces son cócteles en las oficinas. Con cola de mono y canapés con mayonesa. Da lo mismo qué más. SIEMPRE tienen mayonesa. Y ante los silencios incómodos que se crean entre superiores y subalternos aparecen las preguntas del tipo "bueno, y cómo estuvo el año?" Eso vendría a ser un balance obligado, con resultados positivos obligados. Porque uno no le va a decir al jefe: "mire, ahí nomás porque gano una miseria".

Entonces, a estas alturas del año, y ante la avalancha de balances que nos inunda, uno como que se contagia, se pone melancólico y le da por analizar cómo estuvo el año en lo personal, análisis que es mejor si se acompaña con un mango sour o con un buen vaso de whisky, o mejor aún, con bourbon.


Claramente hacer un análisis de cómo estuvo el año no es una propuesta original. Porque eso lo hace todo el mundo.
Es por eso que propongo hacer entonces un análisis de lo que no pasó (o no nos pasó) este año 2007. Qué cosas no hicimos, que sucesos no acaecieron. No hablemos de metas porque un balance respecto a metas no cumplidas solo lleva a la frustración, y esa no es la idea. Claro, porque si después tenemos que andar llamado al Fono de Asistencia al Suicida, no tiene ninguna gracia. Y de hecho, eso significaría que esta es una mala propuesta.
Comencemos entonces....


Este año no fui a Isla de Pascua: así que el próximo año me toca no ir a Brasil.

Este año no comí langosta: bueno, faltan 5 días para que termine el año pero seamos sinceros, si no comí langosta en 11 meses y 26 días, dudo que lo logre en 5 días. De todas maneras comí camarones, que igual son ricos.

Este año no leí ningún libro de García Márquez: todos los años leía o releía algún libro de él, por la simple nostalgia de releer al autor con el cual me encanté del realismo mágico. Claro, después llegó la Isabel Allende y echó a perder todo. Pero volvía a García Marquez para entender que no estaba todo perdido. Este año no lo hice...

Este año no me compré zapatillas: en realidad no era necesario. Pero me compré zapatos (no confesaré cuantos)

Este año no hicimos camping: la verdad es que el año anterior tampoco, pero este año habría sido especialmente difícil hacerlo con la ñiñita a cuestas. Bueno, y el anterior con panza tambien. En fin. A ver si el próximo año o el siguiente, quien sabe.


Este año no fui a ver a Bosé: lo peor es que me dejó con los crespos hechos, porque tenía entradas justo para el concierto que suspendió. JUSTO. El 2008 si que lo veo. Tampoco fui a ver a Calamaro, pero es que entre Soda, Bosé frustrado, y los cumpleaños de fin de año las finanzas clamaban un minuto de tranquilidad.

Durante el 2007 no ví a la Susana ni a Felipe: unos amigos que me los encuentro siempre en todas partes. Este año no los vi. Puede ser porque me pasé los tres primeros meses del año con postnatal, y después ellos se encerraron a estudiar el Grado, no lo sé. A ver si el 2008 los veo por ahí.


Este año no hice tortas: siempre he hecho tortas de panqueques o de milhojas, como regalo o para agasajar a alguien (o a mi estómago). Pero como mi mamá se puso a hacer tortas, y la niñita me roba un poco de tiempo, no hice tortas este año. Muy mal hecho. El 2008 me resarzo.


Este año no se inventó el teletransportador: si fuera tan millonaria como el abuelo de Paris Hilton, gastaría mi dinero en el desarrollo de un teletransportador. Pero no lo tengo, así que sigo esperando que algún filántropo se raje.


Este año tampoco fue el año del "esperanto": cuando chica mi mamá nos regalaba las revistas de Petete, un pato español que tenía varios amigos (uno de ellos era Hijitus, quién se acuerda?) Bueno, en las páginas centrales de la revista aparecía un listado con palabras y su traducción a distintos idiomas, entre los que estaba el esperanto. No sé de qué me sirvió saber que "manzana" se decía "pomo". Este año tampoco se adoptó el esperanto como idioma universal.



Este año no me teñí el pelo negro o rubio: es que en realidad esos colores no me quedan bien ; por eso no lo hice.


Este año no me hice un tatuaje: ya tengo uno, que cumplirá 8 años, así que para qué más. Estoy felizo con el que tengo.



Este año no bajaron los precios de los pasajes a Juan Fernández: siempre quedará la esperanza de que para ir a Isla Juan Fernández no sea necesario pedir un hipotecario. Claro, no es fácil comer langosta a vil precio el kilo si el pasaje te costó 500 lucas. O sea, si uno saca la proporción, es la langosta más cara del mundo....


¿Cuál es su balance?


miércoles, 19 de diciembre de 2007

El Bío Bío


Que conste que no me refiero al río. Me refiero al Persa Idem.

Después de pasar horas elaborando una completa guía de datos para las compras navideñas en el centro de Santiago, propongo que alguien se raje con una guía barrio el Franklin, o Persa Bío Bío.

Siempre que voy me pierdo (no es muy seguido, lo sé), y paso la mitad de la mañana ubicándome, y la otra mitad tratando de recordar dónde fue que vi eso tan interesante que quería comprar y que no compré en el afán de ubicarme.


Sé que hay gente que se maneja al dedillo, y podrá dar datos de dónde comprar qué cosas, alguna buena picada, los mejores precios, donde encontrar joyitas (no me refiero a joyería, sino al datito perfecto, al artículo único o descontinuado, qué se yo), etc. etc.


Ahora, si va con planito, con nombre de calle y con números para guiarse, tanto mejor.


Si no hay nadie que se maneje a la perfección, se agradecen los datos. Incluso, si hay muchos datos y buenos, el próximo post hacemos una recopilación, y le cambiamos el nombre al blog, de "Propongo" a "De compras por la capital".


Ya, ok, lo del nombre no me convence pero lo de hacer otra guía sí. Total, este año no tendré vacaciones (¡pero tengo oficina para mi solita!)

lunes, 17 de diciembre de 2007

Los datos (Tercera Parte)

Dejando de lado de manera peligrosa la productividad laboral, que en definitiva es la que me da de comer, terminaré esta lista de datos. Y lo hago porque falta solo una semana para Navidad, y todo el mundo anda buscando el dato para los regalos, así que esto de algo puede servir. Para que vean que tengo conciencia social.

Seguimos entonces:
Picadas de comida árabe. Acá nos vamos a Patronato. En Río de Janeiro entre Eusebio Lillo y Santa Filomena, en la vereda oriente hay un localcito ínfimo, donde puede encontrar unos excelentes shawarmas. No es demasiada la variedad, así que no espere salir de ahí con un plato de rellenos porque posiblemente no tenga mucho éxito. Para eso, váyase a la otra sucursal del mismo local, esta vez en Santa Filomena con Patronato, donde podrá sentarse en unas mesitas en la vereda a degustar toda clase de delicias árabes de distinta índole (ojo que hay unas MUY picantes, en serio), si no le molesta la música a todo volumen que tiene el local inmediatamente al lado del restaurant, donde pareciera que mientras mas alto el amplificador, más poleras venden... En Eusebio Lillo esquina El Manzano está "El Rincón Arabe", un local azul justito en la esquina, tan chico que afuera aparece solo "El Rincón". Adentro encontrará usté al sr. Choapino, un verdadero personaje. Un tipo alto, desgarbado, con un bigote del estilo choapino o escobillón que se demora aproximadamente 10 minutos en cruzar el local que debe tener unos 10 metros de largo y que atiende con una lentitud que da risa (ojo, si va muy apurado, mejor pida para llevar) No aseguro que el local esté aprobado por el SNS, pero se come exquisito. Los rellenos y shawarmas la llevan, y los dulces árabes están de miedo. Siempre encontrará hojas de parra, hojas de repollo, zapallitos y papas rellenas. Y a un precio super razonable. Finalmente, está el ex-Samar. Ni idea cómo se llama ahora. Queda por Eusebio Lillo entre El Manzano y Patronato, justo al lado de la iglesia. Le voy a ser sincera, el año antepasado lo clausuraron por salmonella. Pero con el legítimo vamos hace tiempo y jamás nos ha pasado nada. Tienen prácticamente de todo en comida árabe, unos dulces exquisitos, y pan pita para llevar. Pero no de ése que venden en el super y que está tan de moda, pero que igual tiene miga. Este es el verdadero. Muy güeno, se puede guardar en el freezer y s descongela en 30 segundos. Tengo entendido que hay mas locales de comida árabe en Avenida La Paz, pero no me consta. Así que provecho.


Ópticas: MacIver la lleva. Entre la Alameda y Huérfanos puede encontrar alrededor de 30 o más opticas, con toda clase de servicios, incluyendo lentes de contactos y lentes de sol. Y lo mejor , todas las tiendas tienen algún tipo de convenios con todas las tarjetas de crédito, de descuentos y de beneficios que se pueda imaginar.

Espuma: si quiere colchones de espuma o pedazos de espuma para hacerse la panza de Viejo Pascuero, o espuma picada para rellenar cojines, o un sofacama de espuma, o todo lo que se le pueda ocurrir, vaya a Avenida Matta, desde Prat hacia el poniente, por la vereda sur.



Muebles de madera: ya que estamos por el barrio, en Avenida Matta casi al misma altura pero por la vereda norte están las mueblerías. No se crea que encontrará antigüedades (para eso está el Galpón de Bulnes y las mueblerías de Caupolicán) pero encontrará camas, cunas, mesas, sillas, y muebles de toda índole en madera. Además, escobas, barras para cortinas (que vienen con los soportes y hasta con las argollitas para colgarlas) y todo tipo de cosas para pintar o decorar. También encontrará quitasoles de madera, percheros de toda índole. Por ejemplo, esas camas de guagua que están tan de moda, las "camas cujas" que le llaman, que llevan un mueble a los pies y que luego se desmonta y se convierte en velador, se las puede llevar por 140 lucas. En una multitienda, calcule altiro $100.000 más.


Articulos Eléctricos: no estoy hablando de artículos electrónicos sino eléctricos. Para hacer toda las reparaciones o instalaciones eléctricas que se le ocurran. Ampolletas de todas las potencias, colores y modelos que se pueda imaginar. Cables, cablecitos y cablezotes. San Pablo entre Bandera y Teatinos. Le conviene bajarse en Cal y Canto (Línea 5).


Timbres de Goma: Nueva York la lleva. Es la callecita peatonal con adoquines, (ideales para torcerse el pie si va con taco alto, así que ojo) en la salida norponiente del metro Universidad de Chile y que luego, plazoleta en medio se divide en Nueva York y calle La Bolsa. Ahí se encuentra la familia Garetto en pleno. Todos los hermanos y algún primo, le dan la más amplia variedad en timbres de goma, cuños, lacre, y tarjetas de visita e impresión de papelería en general. Hay algunos incluso que hacen las plaquitas de acrílico del tipo: "Dr. Oyarzún, Proctólogo" para pegar al lado del timbre del edificio.


Zapatos: Estado. Me acuerdo de haber ido a buscar zapatos en Estado cuando aun pasaban las micros. Era un desastre. Ahora es peatonal, amplia y permite el vitrineo tranquilo y agradable. Sobre todo desde Moneda hasta Huérfanos encuentra usted muchas zapaterías, muy variados y a precios bastante razonables. La variedad es mayor para mujeres. Para el varón hay algo, pero mejor se dirige a San Antonio en la misma altura, y encuentra las liquidadoras de Cardinale y de Guante. Buen dato, no?

Artículos para emos, pokemones, góticos y dark: el Eurocentro, Ahumada esquina Moneda. Una galería con tres pisos dedicados íntegramente a estas "tribus urbanas" (uf, detesto el término). Y si luego de comprarse las trabitas de Hello Kitty para combinarlas con su traje negro de latex y las medias a rayas, o el joven ya compró los polvos traslucidos para empalidecer más su ya enfermizo aspecto, puede lucirse entre los pares (y ser observados por los impares) en la entrada de la galería por Ahumada.
Meiggs: en realidad no tiene mucho sentido escribir sobre Meiggs. Porque está todo. Artículos de librería, de plástico, de cumpleaños, de navidad, juguetes, ropa, "broductos bara el belo", comida, menaje, muebles, envases y un interminable etcétera. Así que me limitaré a dar recomendaciones: vaya sin joyas (yo llevo solo el anillo de matrimonio porque después de las 12 del día, con el calor, no me lo puedo sacar). A las mujeres: crúcense la cartera como si fueran las balas de la metralleta, y bien agarrada miéchica. A los hombres: no se metan la billetera en el bolsillo trasero de los pantalones: un seductor agarrón puede ser en realidad un intento de robo. Antes de partir, cómprese una botellita de agua ojalá bien helada. Eso porque el calor es de temer, y si se la compra antes, evita tener que sacar el monedero en plena vía pública para comprar la cachantún de medio. Y vaya a la batalla. Le aseguro que encontrará lo que quiere...
Bueno... creo que ya estamos. Me imagino que hay miles de datos más, pero estos son los que me constan. Nada de andar dando datos sin confirmar, pues.
Ahora, si quieren algún dato específico, pregunten. Total, lo peor que puede pasar es que les diga "no sé".

miércoles, 12 de diciembre de 2007

Los Datos (2º Capítulo)


Seguimos entonces con los datos para vitrinear en el centro.

Peluquerías y salones de depilación: agradezco a S.Q.N.A., quien me recordó de un importante rubro del centro de Santiago, sobre todo porque hay mucho donde elegir. En peluquería tenemos tres lugares que recomendar. Elija usté. La primera es una galería del estilo caracol que queda en Merced, casi al frente de la Casa Colorada. Miles de peluquerías, una tras otra, con miles de tipos/as de dudosa tendencia sexual, en un ambiente enrarecido por la copucha que produce el enclaustramiento y la inactividad. Notable. Luego tenemos otra galería, esta vez la Imperio, que como buena galería céntrica tiene miles de tentáculos y salidas. Así que en definitiva, si les digo simplemente Galería Imperio, es posible que se pierdan y nunca lleguen al sector peluquerías. Bueno, entonces, para no perderse, entre usté por la entrada de Agustinas, pero la primera desde Estado hacia San Antonio. Es reconocible porque está pintada de verde. A medio pasillo, doble a mano derecha. Y empezará a ser acosado/a inmediatamente por personajes diciendo "¿corte, señora?. El tercer lugar tiene menos variedad, pero tiene una peluquería para guaguas, y otra de un caballero que aparece en una foto de la vitrina con la Cecilia Bolocco así que en algun momento fue famoso. Anote. Va por Agustinas de Estado hacia San Antonio, y casi al llegar a la esquina por la vereda sur, hay una galería. Esa es. Por ahí cerca está el Café de la Licenciada, por si quiere pasar a distraerse después. En cuanto a depilación, vaya usté directo al pasaje-galería que queda en Estado, por la vereda oriente a media cuadra de la Alameda. Es una galería en L que también tiene salida por Alameda. Imposible perderse. El olor a cera derretida se siente a kilómetros.

Juguetes para adultos: se incluyen películas, ropa sexy, artículos para despedida de solteras y revistas. Primera cuadra de Huérfanos, entre Santa Lucía (la calle del cerro ídem) y Miraflores. Tenemos tres locales dedicados al tema, con amplia experiencia, variedad y selecta clientela. En Gallery, el único que está en la vereda norte, además funciona un video club (a estas alturas un DVD Club) que tiene una gran variedad de películas y DVD musicales, que usté se puede llevar a su casa por 48 horas pagando solo lucrecia. Ambos locales son vecinos, tienen conexión interna así que puede entrar por el video club inocentemente y salir con una muñeca inflable. Un lujo. Para otros artículos de despedidas de soltera, véase "artículos de cumpleaños" .


Artículos de cumpleaños: esto puede ser muy salvador a la hora de organizar no solo el cumpleaños de los hijos, sino el propio, o Fiestas Patrias, o el Año Nuevo. Existen dos sectores a los que puede recurrir. Uno es Rosas, 21 de Mayo, Esmeralda y San Pablo. Son tres o cuatro cuadras, en las que se concentran unas 10 tiendas de artículos de cumpleaños y celebraciones varias. Así podrá encontrarlo todo. Incluso el bizcocho para la torta y los cuchuflies. Amplia variedad de gorros, globos, sorpresas, challas, serpentinas y embelecos para adornar el local. Para Jalouín se llena de calabazas con luces de mentira, sombreros de brujas y máscaras de Frankestein (si, no son muy originales). En esta época hay miles de cosas para el cotillón del año nuevo. Siempre tienen la novedad del momento. Por ahora, si quiere celebrarle el cumpleaños al retoño con la temática de Lazy Town o los Backyardigans, puede hacerlo. En esos mismos locales puede encontrar servilletas, sombreros, globos y platos de cartón con temática de despedida de soltera. Para ir, le queda regio el Metro Plaza de Armas. El otro dato está en Meiggs. En las dos primera cuadra (Metro Estación Central) encontrará usté cuatro o cinco tiendas dedicadas a artículos de cumpleaños que incluyen artículos para despedidas de soltera. Gran variedad, bajos precios. Vale la pena el pique.
Implementos e insumos de cocina: En el mismo sector, tenemos la Casa Costa. Es la que la lleva. Venden desde batidoras, y moldes, hasta los autoadhesivos de "producto artesanal" para pegarle a los alfajores, si se quiere dedicar al rubro. Además miles de figuritas de azúcar, ideales para adornar tortas (eso también lo encuentra en las tiendas de artículos de cumpleaños), manjar por toneladas, panes de margarina de kilo, tambores de fruta confitada. También recomiendo el sector de Manuel Montt, entre Providencia y la Costanera, en Providencia. No solo está Cherry, un clásico, sino varias más, con amplia variedad en moldes para chocolates, envases plásticos, mangas y boquillas. Suerte. Metro Manuel Montt.

Lanas: Metro Plaza de Armas. 21 de Mayo es la continuación de Estado, post-Plaza de Armas. Ahí encontrará usté muchas tiendas de lanas, hilos y palillos. Nada más que decir. Es el lugar.
Carteras: al costado oriente de la Plaza de Armas se encuentra el mentado Pasillo de las Carteras. Son muuuuchos locales que se han instalado en los arcos del Edificio que queda a ese lado, en los que encontrara una enorme variedad de carteras, mochilas escolares, bolsos de viaje, maletas con rueditas, etc. etc. etc.

Conejos (si, conejos): esto merecía un capítulo aparte por lo específico del tema. Si quiere comprar conejo para comer (no me refiero a mascotas, así que cuidado con encariñarse con el animal) puede ir al barrio Meiggs. No recuerdo si es en Grajales o Sazie, pero es una calle paralela a Alameda, a la altura de Meiggs. Si entra usté por unas oscuras galerías a mitad de cuadra, encontrará un sector en el que podrá comprar gallinas, pavos y conejos. Están vivitos por ahí, algunos enjaulados y otros viviendo sus últimos momentos de libertad. Hay que preguntar si los entregan fallecidos o uno tiene que hacer la ingrata tarea en la casa. Me imagino que por unas lucas extras, hasta le sacan el pijama al animal en cuestión. Yo no lo he intentado. (tal vez por eso es que no como conejo hace años).

Flores: esto es un poco a trasmano, pero si quiere decorar una iglesia o una ceremonia multitudinaria, vale la pena. Por la Norte Sur, Av Eduardo Frei Montalva. Si va usté hacia el norte, puede partir desde la Alameda o tomarla después de la Costanera Norte, pasado Domingo Santa María (no Santa María, DOMINGO Santa María). Por la vereda oriente, a la altura del 1600 aprox, está el Terminal de Flores de Santiago. Son varios galpones con muchos locales, donde venden muuuuchas flores, muy frescas y a un precio considerablemente menor que en las florerías del resto de Santiago.

Artículos de plumavit: me enteré por un respetable lector de este humilde blog que cerca de la Recoleta Domínica está el local "Artesanías en Plumavit". Como no sé exactamente dónde es, no me aventuraré con el dato. Pero sí les puedo decir que en Morandé esquina Rosas (si usté leyó el post anterior, sabrá que es cerca de donde se venden y arreglan máquinas de coser) hay dos locales en los que encontrará todo de plumavit. Maceteros, bolsas de pelotitas para rellenar peras/cojines, planchas de muchos grosores y tamaños, molduras para colocar en los techos (que luego con una mano de pasta muro y de pintura parecen de verdad), cisnes (sí, cisnes), coronas, etc. etc. etc. Obviamente se incluyen pelotas de todos los portes necesarios para hacer un planetario casi en tamaño natural.

Cuentas y articulos para armar collares: eso lo encuentra en el denominado Pasillo o Paseo de los Botones. Aventúrese usté nuevamente a Rosas, pero al comienzo, entre Puente y 21 de Mayo (Ahumada y Estado post Plaza de Armas). A mitad de cuadra encontrará usté dos pasajes: uno que es el de los encintados a que hace referencia la Ale en un comentario del post anterior. Además hay cosas de mimbre, y figuras hechas con cinta de regalo, como para decorar el auto de la novia. En el paseo del lado, el Paseo de los Botones, encuentra usté eso: botones. Pero además una gran variedad de cuentas de vidrio, acríloco, platico y madera para armar sus collares o pulseras. Todo a granel. Lo ideal es comprar altiro 5000 figuritas, para que le salga a cuenta. Ahora.. qué hace usted después con las 4850 que le sobran, ese es problema suyo. Lo más importante es que en uno de estos pasillos (creo que en el de los botones) encuentra usté un loca conocido como El Ocho. Ahí está todo, ABSOLUTAMENTE TODO para hacer manualidades. Para hacer jabones, velas arrepujados, decoupage, pintura bauer, vitrales, cerámicas, envejecidos, oleo, pantallas de lámparas, decoración navideña,costura. TODO. Esto es definitivo. Metro Plaza de Armas.

Ropa de la India: En San Antonio, entre Esmeralda y Merced, y luego en Merced casi esquina San Antonio, encontrará 5 o 6 tiendas con ropa y productos de la India. Ropa fresquita, ideal para esta época del año, aunque hay que lavarla como 15 veces para sacarle el olor a incienso. A propósito de eso, también inciensos de todos los olores imaginables y de todas las formas y colores posibles. También cubrecamas, tapices, y adornos para dejar su casa decorada al más puro estilo Bombay.


Supermercados chinos: Patronato. Por Antonia Lopez de Bello, y en la cuadra entre Patronato y Río de Janeiro encontrará usté tres grandes supermercados chinos, con alimentos de toda índole. Desde los insumos básicos para hacer sushi incluidas las bandejitas con sushi listas para llevar (que es comida japonesa, lo sé, pero para que discutir eso con ellos), hasta los más extraños y sabrosos productos enlatados. La salsa de soya la encuentra desde su formato de 250 ml. hasta de 5 litros. Las gyosas, en paquetes de 30 y 60 unidades. Además, una variedad impresionante de chocolates con gusto a sandía, galletas de arroz con wasabe, y dulces de todo tipo. En algunos casos, es mejor probar sin preguntar. Además venden implementos de cocina como ollas de bambú, juegos de te, sartenes, ollas arroceras, etc.etc. Y a precios bastante razonables. Lo mejor es que siempre te atienden con una sonrisa. Aún no sé si es de amables, o porque no entienden un carajo.

En el próximo post, incluiré los aportes de aquellos que han hecho comentarios que no han sido incluidos acá.
Para el próximo capítulo:


Picadas de comida árabe
Meiggs
Ópticas
Espuma
Muebles de madera
Articulos Eléctricos
Timbres de Goma
Zapatos
Artículos para emos, pokemones, góticos y dark.

lunes, 10 de diciembre de 2007

Y vamos con los datos (1º capítulo)

Esto es como un spin off del post anterior.

Porque, en realidad, para incitar o promover el turismo urbano, más vale tener buenos datos. Digo, para no dar vueltas por el centro sin destino.

Sobre todo porque en esta época con la cantidad de gente que pulula por el centro con paquetes del porte de televisores de 185 pulgadas impide el libre y natural desplazamiento de los transeúntes. Imagínenselos más encima perdidos.


Antes que todo quisiera hacer un alcance al Sr. Montt, quien en un comentario del post anterior se refirió a Meiggs como el infierno del plástico. Déjenme decirle que eso es una fachada. Tras ese rostro fosforescente y de olor a caucho, se esconde un universo de otros productos que, para los estudiantes de diseño, arquitectura y afines suele ser el paraíso para los trabajos de "recorte y pegoteo", además de otras tantas cosas que ya detallaré.
Hecha entonces la aclaración, acá vamos con el primer capítulo de los datos y picadas:

Telas: Independencia. Sin duda. El paraíso indiscutible. Es una tienda al lado de otra. Especializadas en cortinas (en todas sus formas), en tapices, en telas para vestidos de fiestas, etc. etc. Recomiendo partir en auto o micro, y bajarse a la altura de Dávila Baeza y devolverse hacia el centro de Santiago. Son cuatro o cinco cuadras. Los sábados la mayoría abre hasta las 14 hrs. Hay algunos negocios de telas por kilo que son una delicia. Además a precios bastante razonables.




Libros: para libros usados, vaya a San Diego. Las tres primeras cuadras desde la Alameda la llevan. En la tercera cuadra hay una galería comercial de dos pisos, en la vereda poniente, que tiene un par de buenas tiendas. Para libros nuevos vaya a la segunda cuadra de Huérfanos, entre Miraflores y McIver. Ahí tenemos la casa matriz de La Feria Chilena del Libro (que no será como El Ateneo de Santiago, claramente le faltan asientos para sentarse a hojear libros, y sus dependientes distan de ser muy amables pero es bastante completa) Al ladito, la librería Olejnik, especializada en libros tales como "Crianza de anuros" o "Métodos de Extracción de Miel". Olvídese de comprar textos escolares o el último de Isabel Allende. En la misma cuadra tenemos TXTO, la librería outlet del momento, con buenos libros, buenas películas, buena música y buenos precios. Además, está abierta hasta las 21 hrs, lo que se agradece para el regalo de cumpleaños de último minuto. Casi al lado, Contrapunto. Un clásico en libros de diseño, cocina, arquitectura y literatura en general. El agosto hacen unas liquidaciones muy recomendables. Y al frente, la Librería Chilena. También es una especie de outlet, bastante completo y tiene buenos y variados libros para niños. Como ven, prácticamente todas las librerías de Santiago, reducidas a una cuadra. Si va en metro: Estación Santa Lucía o Bellas Artes.


Artículos de costura: Rosas, entre Puente y Morandé. Aunque, para ser más específico, pasado Bandera son tiendas de venta y reparación de máquinas de coser y tejer en su mayoría. Rosas es el paraíso de las costureras, modistas y de quienes les gustan las manualidades. Tres o cuatro cuadras de botones, cintas, vuelitos, hilos, tijeras, etc. etc. El listados de cosas es eterno. Todo lo que se imagine.. eso también está. En la vereda sur de Rosas, pasado Bandera, hay dos tiendas antiguas. Una puede ser Yarur o algo así. Esas la llevan. Son los clásicos, y tienen de todo. Pero las demás no lo hacen nada de mal. Se recomienda ir en metro: la estación Plaza de Armas le sirve.

Bolsas plásticas: hay muchos sectores dedicados al tema. De partida, obviamente Meiggs. Pero si anda por el centro centro, vaya a la calle Londres. Casi al ladito de la Iglesia San Francisco, hay dos o tres tiendas dedicadas exclusivamente a las bolsas plásticas. En todos sus tamaños, formatos y colores. Con motivos navideños, o de cumpleaños. Mangas de colores o transparentes, de distintos grosores y anchos. Si quiere de esas Ziploc, ahí también encuentra, a granel y bastante más económicas que las del súper.

Ropa de guagua: Galerías Nilo y Mayo. Al ladito de los cines porno (si, es un poco contraproducente pero qué se le va a hacer) tienen una amplia variedad en ropa de guagua. Algunas se especializan en "trajes de bautizo", que no son para nada de mi gusto, porque suelen ser especies de disfraces de merengue para las pobres criaturas. Pero en cuanto a piluchos, enteritos, camisetas, pantis, es el lugar. Mucho mas variado y considerablemente más económico que en otras partes. Tienen muchas clases y marcas de tutos. Mención aparte merece la variedad de calcetines para guagua. Claro, porque una que es madre se fija en esas cosas. Y debo decir que los calcetines de guagua que venden en el super o en tiendas pirulas suelen ser demasiado gruesos o apretados. Y definitivamente caros. Acá la variedad es inmensa y hay calcetines de hilo a $400.- Muy recomendable. Metro Plaza de Armas.

Joyas: en la misma galería anterior, a mitad de pasillo hay una escalera que lleva al segundo piso. El piso de las joyerías. Venden al detalle y a granel: aros, pulseras, collares. Enchapados, no pida oro sólido. Hartos artículos de plata y también hechuras a pedido. Y si se quiere dedicar a la orfebrería, es el lugar para encontrar cadenas, eslabones, broches, argollas, tornillos, materias primas en general y herramientas adhoc. También piedras semipreciosas y colgantes.


Artículos de yeso: el clásico encargo del hijo/a para llevar al colegio: "mamá, mañana tengo que llevar una figurita de yeso para pintar en la clase de técnicas manuales". Bueno, en Santo Domingo casi al llegar a San Antonio las encuentra: hay una galería artesanal que tiene varias tiendas de artículos de yeso, léase pesebres, cuadritos, y figuritas varias. Algunas incluso imparten clases para aprender a dar el tono envejecido. También se venden artículos de trupan para pintar bauer, envejecido, o hacer decoupage.


Artículos de fotografía: nos estamos refiriendo a la fotografía clásica. A esa que usa el rollo y el flash. Y que incluye el revelado casero. Para todos ellos que aun hacen fotografía a la antigua, se pueden dar una vuelta por la galería de Merced casi con San Antonio, al ladito de la Casa Colorada. Entre muchas tiendas de peliculas XXX hay unos locales en que venden desde cargas fotográficas hasta recipientes para mezclar los químicos. También cámaras análogas antiguas y no tanto, lentes de muuuchas medidas, disparadores, trípodes, etc., etc. También tengo un buen dato para arreglar esas cámaras, donde un caballero alemán que identifica el problema de la máquina casi solo con olerla. Si les interesa, me avisan.

Frutos secos:
me refiero a almendras, avellanas, pistachos, nueces, manies, y también a semillas de girasol, de amapola, sésamo, linaza, etc.etc. Encamínese por Avenida La Paz, y en la primera cuadra, a su mano derecha, verá usté un gran local llamado "La Tiltilana" Bueno, inmediatamente a la derecha del local hay un pasajito. Entremedio de bares de pipeño litreado y tres o cuatro beodos que duermen la siesta de media mañana, hay seis o siete negocios dedicados al rubro. Frutos secos de muy buena calidad y a excelente precio. Un ejemplo: el kilo de pistachos grandes y sabrosos, le sale por 7 lucrecias. Si usté calcula el kilo de pistachos al precio que se lo venden en los supermercados, llega a las 11 o 12 mil pesos. Conveniente, no?

Fotocopias y empaste de memorias:
para aquellos que creían que al lado del Omnium estaba la papa, siento desilusionarlos. La verdadera picada está al frente de la USACH. Tome usté la línea uno del metro y baje en Estación Central. Luego de cruzar el torniquete de salida, siga el cartel que dice Alameda vereda Norte, o Ecuador. Frente frente a la entrada del planetario por calle Ecuador, hay un montón de negocios chiquitos en los cuales por una módica suma le sacan fotocopias, y le empastan la tesis o memoria, con su nombre en doradito y logo de la Universidad incluido. Tiempo de demora en el empastado: 3 días. Calidad: buena, si además consideramos que el tomo en cuestión dormirá en las repisas de su casa de estudio.

Artículos deportivos:
Ya que estamos en Estación Central (Meiggs viene en el siguiente capítulo), en la vereda norte de la Alameda casi frente a Estación Central hay dos o tres tiendas de artículos deportivos. Balones para distintas disciplinas, pesas y mancuernas, arcos, aros de basquetball, balones medicinales, rodilleras, canilleras tobilleras y otras "eras". Ahora, si lo que quiere es comprar poleras de futbol de su equipo favorito, le recomiendo una tienda que está en Tenderini, primera cuadra (metro Santa Lucía) y otra tienda que queda en el Pasaje Phillips (no sé su nombre, pero es la única del rubro en la zona, preguntele al kiosquero más cercano), dedicada al item con bastante éxito. Eso si, no se le ocurra llegar antes de las 11:30 , porque la encontrará cerrada, se lo aseguro. Metro Plaza de Armas.


Próximo capítulo

juguetes para adultos (incluye películas, ropa y elementos para despedidas de soltera)
artículos de cumpleaños
implementos e insumos de cocina
lanas
conejos (si, conejos)
flores
artículos de plumavit (para el planetario del hijo/a)
cuentas y articulos para armar collares
ropa de la India
supermercados chinos
picadas de comida árabe
Meiggs


Uf, este post ya está muy largo, luego vendrá la segunda patita. Si quiere que incluya algún dato, hágamelo saber....

jueves, 6 de diciembre de 2007

Sacar a cien

Un clásico chiste machista dice que una mujer es capaz de vivir en Chicureo y partir en su 4X4 a San Bernardo para comprar el detergente de ropa 50 pesos más barato.

Eso es un poco extremo.




Pero lo que si es cierto que las mujeres tenemos más tendencia a buscar la oferta que los hombres. Digo "tenemos más tendencia", porque la verdad es que hay muchas féminas que no se fijan en el precio y son capaces de comprar las cosas más innecesarias a los precios más absurdos. A propósito de eso me acuerdo de una vez que visité la fina y exclusiva tienda de artículos de cocina de la Martha Steward chilena, que tiene unas cosas maravillosas pero inalcanzables. Y mientras figuraba haciendo la fila en la caja para pagar mi escuálida compra, adelante estaba una mujer haciendo un cheque con 5 ceros mientras comentaba "uy, no sé cuándo vaya a usar todo eso, porque a mi me carga cocinar".



En fin. Al grano. Esto de vivir en el centro de Santiago te permite acceder a un mundo de ofertas y oportunidades totalmente ignorados por aquellos que solo van a los malls. Porque han de saber que las tiendas de los centros comerciales deben ser tan rentables como para poder pagar los arriendos, así que olvídense de encontrar reales ofertas.


Y ya con varios años viviendo en el centro (y ojo que no me limito al Barrio Cívico) conozco bastante de él, y sé que si quiero comprar lanas, o figuritas de plumavit, o artículos de cordonerías, o zapatos, o artículos de cumpleaños o de cocina, o ropa de guaguo, o juguetes para adultos, o libros, o artículos de líbrerías, o bolsas plásticas,o frutas y verduras o instrumentos musicales, o telas o si quiero cortarme el pelo, tengo la calle o el sector específico en los que venden solo ese tipo o clase de producto.



Y eso me encanta. No solo porque la oferta es bastante variada sino porque de verdad es más barato. Considerablemente. Entonces uno al final arma los tremendos carretes con pocos pesos. O hace los tremendos regalos con un gasto mínimo.


Si, es cierto, hay que ser un poco busquilla. Y hay gente que dice no tener tiempo, tanto así que prefieron llamar a Telemercados Europa para hacer la compra del mes. Yo creo que es cosa de organizarse. Creo firmemente que eso de andar llorando porque "no tengo tiempo para nada" contribuye a gastar el tiempo en tonteras.

Ahora, no se trata de martirizarse. Si a uno no le interesa en lo absoluto tejer, no tiene porqué ir a meterse a Diagonal Cervantes. Pero si a uno le interesa los deportes... dése una vuelta por Estación Central, o si de verdad le gusta la costura, hágase asiduo/a Rosas. Si le gusta la repostería, no tiene porque aprovisionarse solamente en Alonso de Córdoba. Vaya pa'l centro. Por último como ejercicio para conocer Santiago. Que no es tan peligroso como dicen. Que no cogotean a todo el mundo, solo los que andan con cara de despistados.


Sabía usté, por ejemplo, que el kilo de queso que usté compra en el Jumbo o en el Lider a $5.200.- puede encontrarlo en La Vega a $3.200 (con eso, ya pagó la bencina)


Así que propongo hacer "turismo" en Santiago.Pero no un turismo de museo o de galerías de artes. Un turismo en términos de encontrarle la gracia a vivir en una ciudad tan grande.Porque, lo quieran o no, algo de gracia tiene (aparte de los teatros y cines)